El tiempo real es un constante avanzar, un convertir instantáneo del presente en pasado.
Para el escritor el tiempo es un recurso más, al que puede manejar para enriquecer el texto: avanzar o retroceder en la línea temporal cambiando el enfoque, dando otras perspectivas que conformen un cuadro más amplio en la mente del lector.
Retrospectiva
La retrospectiva (analepsis) o flash back es un retroceso en el tiempo. Una herramienta que permite aclarar situaciones dentro de la historia, pasando, por ejemplo, de la acción presente a un período anterior.
Ejemplo:
Salieron de la granja llevando sus pertenencias en el maletero. Nadie los detuvo. (presente)
Tres años antes, cuando decidieron trasladarse de la ciudad al campo, les había bastado con echar una mirada al caos en el que vivían para saber que ya nada los retenía en Madrid. Les resultó fácil elegir un rincón de la campiña manchega, y ubicarse allí. La granja, algo abandonada, había pertenecido a una familia de la zona que, deseosa de quitarse la propiedad de encima, se las había dejado a un precio ínfimo: apenas el valor de la parcela. No pensaron que allí también los encontraría el terror. (flash back)
Este segundo párrafo sitúa al lector, le amplía el campo de visión y lo pone en antecedentes sobre cómo llegan los personajes a una determinada situación.
Otra posibilidad la constituye el “pasado durativo” como en la frase siguiente:
Habían pasado la última semana mirando llover, y esperando el momento oportuno para huir de allí.
Esta visión, sin llegar a ser un salto atrás, da un marco de referencia más acabado.
Resumen:
Desde el presente
Salieron de la granja..., damos un salto atrás
Tres años antes..., para luego completar el panorama con
Habían pasado la última semana...
Prospectiva
La prospectiva (prolepsis) o Flash forward es, al contrario del flash back, un salto hacia adelante. Es la narración de algún suceso al que todavía no han arribado los personajes.
Si la retrospectiva aclara y amplía, la prospectiva agrega
suspense a la trama.
Ejemplo:
...sin embargo, Gregorio Díaz no llegará a esa cita: morirá —de una manera trivial— antes de la hora fijada para presentarse ante sus suegros.
La prospectiva da un giro interesante al texto, anticipando hechos. Provoca la complicidad del lector con el narrador: ambos saben algo que los personajes no han descubierto aún.
Utilizadas con mesura, estos dos recursos enriquecen el texto, dando al lector la sensación de saber todo lo acontecido antes, y la intuición de lo que vendrá.
© Marcelo Choren – España 2007
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